A veces se siente chiquita, indefensa, desprotegida, vulnerable y vulnerada…
Muchas veces vive haciéndose cargo de culpas, debilidades, inseguridades, limitaciones de otros, que creyéndose fuertes, poderosos, invencibles… depositan en ella “todos los males”…y ella, creyéndose débil, incapaz y responsable de ello… tolera y sigue tolerando, incluso lo insoportable…
Y se aferra a ese juramento de eterno y presunto amor, que lejos de liberar y hacerla feliz… la ahoga, la asfixia, la oprime y la aleja de lo que ella es…y se invisibiliza, se desvaloriza y se esconde hasta de la propia luz que sabe generar…
Sin embargo, de a poquito se anima a ser, se reencuentra, se atreve a vivir por ella, y se permite descubrir que puede…
…Y ni siquiera el viento, que pretende adueñarse de sus miedos, la paraliza…
…Y en un tiempito nomás, nada ni nadie podrá detener su paso, su andar…porque ella logrará darse cuenta de todo lo que puede ser, si se lo permite, si se atreve, si arriesga “lo que es por lo que podría ser”…
Y ahí estaremos, compartiendo cada uno de esos momentos, celebrando los logros, aprendiendo de los desaciertos…porque, a pesar de los intentos de convencerla de lo contrario, no estará sola (nunca)…