Hoy escuchaba a Pablo Milanes mientras caminaba bajo la lluvia (locura podria diagnosticarse), y entre tanta preciosa poesía, esta frase en particular me dejó pensando... "La vida que es tan corta al parecer, Cuando se han hecho cosas sin querer", y si, seguramente que es mucho más sencillo existir por el sólo hecho de estar vivos; que vivir en sentido integral, otorgándole pleno sentido a cada momento, siendo cada uno de ellos algo más que tan sólo pasar siguiendo las huellas de otros, siguiendo lo que surgió, lo que llegó, lo que nos impusieron, sin permitirnos la aventura de búsqueda del camino, de nuestro camino y como esencia de él, a nosotros mismos.
Es verdad que más de una vez, en ese intento de búsqueda de sentido, de razones, de explicaciones, nos sentimos en un laberinto sin salida, abatidos, desgastados y seguramente más de una vez el dolor y la decepción de darnos cuenta que el camino que elegimos no era el que esperábamos, nos derriba y nos hunde en amargos sentires tales como fracaso, enojo, soledad.
Sin embargo, volvemos a intentarlo, seguimos aprendiendo, seguimos buscando, seguimos arriesgando y eso hace que vivamos, y aunque el tiempo sea implacable, que no se detenga, ese permanente intento de darle sentido y hallar el camino, esa búsqueda de encuentro con nosotros mismos, es lo que le da sentido al pasar en esta vida, lo que hace que no tenga mayor importancia el tiempo que dure esta vida, sino el cómo vivimos ese tiempo...
Hace que "En este breve ciclo en que pasamos, cada paso se de porque se sienta", seguro que no es fácil, pero vale, hasta la pena.


