Este fin de semana, mientras hablábamos con una amiga recordando algunos momentos de los compartidos (además de darnos cuenta que ya hace 20 años que nos conocemos), y entre el impacto que generó el rápido paso del tiempo y cómo fueron cambiando nuestras vidas, volvimos a los recuerdos de la secundaria, y entre ellos los campamentos, los compañeros, las modas, etc. (Y eso que no habíamos tomado...)
Después de eso, yo "me vi obligada" a volver a mi cajita de recuerdos en la que tengo cuadernos, cartas, dibujitos, un montòn de cosas de ese estilo, y mientras veìa algunas fotos, y leía algunas de las cartas, de los cuadernos, me sorprendió des-cubrir como muchas de las cosas que hoy hago, creo o defiendo las aprendí de gente que nunca màs volví a ver, pero que sin embargo fue tan significativa para mì.
Por ejemplo, que me guste Silvio Rodriguez es responsabilidad de mi Seño de 1º y 2º grado, que mientras haciamos la tarea nos cantaba sus canciones; el promover la organizaciòn para resolver las dificultades lo aprendì del profesor responsable de los campamentos, que más allá de todos los obstáculos él hacia que aprendamos a seguir adelante hasta lograr lo que quisiéramos (incluso pelearnos con la directora, y eso si que era divertido); que el aprendizaje es más significativo cuando el que trasmite logra generar confianza en el otro y parte de los saberes del otro, lo aprehendí de la profe de historia, y así tantas cosas más, cuánta gente pasa y deja huellas en nuestras vidas y cuánto de eso reproducimos...
Y hoy me encuentro sosteniendo y defendiendo muchas de esas cosas, y haciendo justamente lo que aprendì algún tiempo atrás, y cómo deciamos en aquellos fogones tan lindos, que los lugares donde la vida nos lleve, no nos modiquen lo que que somos, que siempre volvamos a la esencia, a los ideales, a las convicciones y que eso sea siempre el eje de nuestras decisiones y consecuente acciones...
Les dejo una canción que siempre estaba presente en los campamentos y que me hacia reir y me gustaba mucho:
...Que la vida es triste sino la vivimos con una ilusión...