Con la llegada de un nuevo año, ingenua o intencionalmente uno intenta creer que se renueva, al menos, algo de la vida; sin embargo y muy a pesar de nosotros, sabemos que eso sólo es posible, en la medida que nosotros nos lo permitamos.
En ese intento, uno trata de convencerse que algo diferente hay y busca desesperadamente, procurando descubrir eso dististo que nos renueve las esperanzas, las energias, las creencias, las fuerzas.
Y en esa búsqueda, pretendiendo encontrar algo nuevo, quizás erróneamente centrando la mirada en el "afuera", sorpresivamente, en los espacios menos esperados para mí, en los mismos lugares de siempre, me he sorprendido respirando nuevos aires.
Por un lado, en lo afectivo- familiar, volviendo a la casa de mis abuelos, que desde que falleció mi abuela (hace 4 años ya), muy pocas veces pude ir (es que cada pérdida, al menos a mi, me renueva los duelos y dolores de pérdidas anteriores), y por fin, pude volver a reencontrarme con lo que significa ese lugar para mi, mis raices, pude recorrer la casa recordando- reviviendo cada momento, desde sus cosas, sus olores, sus plantas, desde la memoria del corazón, logrando fortalecerme el alma como hacia tiempo no lo sentía.
Y el escuchar a mi abuelo, una vez más me hizo notar el origen de algunos de los valores que intentan guiar mi vida, como la honestidad, la confianza, el respeto hacia el otro, el valor de la vida y de vivirla plenamente...sin dudas respiré aire del más puro.
Por otro lado, en uno de los espacios, donde mi balance encontró simultáneamente la mayor fortaleza y el mayor desgaste, fue en uno de mis trabajos, en una institución estatal, donde la verticalidad estructural, implica pelear permanente por facilitar el acceso de las personas, a lo que tan efusivamente proclaman "la reinserción social" y tanto hacen para evitarla, entre otras tantas cosas.
Es una batalla ardua y diaria, a la cuál estaba por darme por vencida, más aún, tras la decepción que me generó una compañera; sin embargo, la misma gente con la que se trabaja una vez más me permite ver cual es el eje de la pelea, y es ahi, en conjunto con ellos, donde está la fuerza para resisitir, para seguir, y el escuchar hoy a una persona diciendo "pude ver que hay otra vida, que se puede vivir diferente" acompañado de un proyecto de vida que no tenía, me permitió reafirmar que es posible, que aún queda mucho por resisitir y por qué y por quiénes hacerlo y que los aires nuevos, también están ahí...en los lugares de siempre, porque que son los lugares sino lo que la gente que los compone...
En fin, pude volver a decir y sentir con enorme convicción que maravilloso e imprescindible es para vivir, creer en la locura, en los delirios, en el camino, en lo puro...