Diciembre, otra vez diciembre. Un año que se va… otro que llega, y la vida que se juega mientras tanto y en tanto, se transite por momentos, instantes, se permitan los andares…
Mes, en el que junto a los cierres, las evaluaciones, los “finales”; resurgen los comienzos, los inicios, las continuidades… y en ese recorrido de pasos y huellas, es inevitable (afortunadamente) pensar en quiénes fueron parte y compartieron cada uno de esos momentos.
Momentos que implicaron (e implican) espacios, encuentros, hallazgos, lazos, enlaces…como los que me permitió este blogcito, que sin querer queriendo, este mes ya cumple dos años. *
Un espacio que sin pensarlo quizás, se convirtió en un lugar privilegiado para compartir, para intercambiar ideas, para seguir intentando, creyendo, para des-cubrir “caminantes con idéntica suerte” con quiénes compartir incluso, partecitas de la vida.
Gracias y más gracias, a quiénes están desde el principio, a quiénes fueron llegando y se quedaron, a quiénes pasan y comparten en silencio, a quiénes no volvieron y a los que vendrán…y más gracias, a los que se volvieron imprescindibles.
El próximo año, espero/deseo, que nos siga encontrando compartiendo el camino, proyectando, buscando, arriesgando, problematizando, haciendo y disfrutando de cada instante, esos que hacen que la vida… que lo cotidiano, se vuelva mágico.
Que tengan un hermoso comienzo de año, que traiga fuerzas, ganas, esperanzas, que refuerce las convicciones, de modo que nos permitan apostar a transformar todo aquello que parece perdido…porque en las alas de lo perdido la vida escribe…
Un abrazote, muy feliz año nuevo, y una y mil veces más, GRACIAS.
Y sigamos construyendo esos espacios que aun chiquitos, nos rescatan y nos salvan a diario…esos que se constituyen en resistencia…
