Unos dias atrás, una compañera me contó la charla que con motivo de la navidad (feliz?!) tuvo con una nena (6 años), que desde hace unos meses tiene a su cargo, no obstante ella (la nena) mantiene contacto y vive esporádicamente con su familia de origen.
Les reproduzco el diálogo:
-y vos, ¿qué le vas a pedir a papá noel?
-una manguera, respondió la nena
-una manguera...¿para qué? (preguntó la mujer)
-para llevarla a mi casa y asi tener agua.
Y a mi se me cortó el aire, cuántas sensaciones encontradas... como hacer para no caer ante tan tierna inocencia, como explicarle, como sostener las ilusiones cuando la realidad se las arrebató desde que llegó a este mundo y quizas antes; como hacer para que tenga una infancia feliz cuando la realidad la enfrenta y obliga a crecer de la peor manera, desde la vivencia de la injusticia, de la desigualdad, de la inequidad; como hablarle de calidad de vida, de dignidad, de derechos.. cuando seguramente escuchó hablar de eso, pero jamás lo vivenció...
Cómo mantener la magia de la inocencia sin causarle más dolor ni generar falsas expectativas, como decirle que papá noel no existe. que su presencia se debe a un comercio, que responde a una lógica ilógica tan perserva y salvaje que arrasa con la vida; como hablarle de lo maravilloso del amor cuando siento bronca, ira, cuando me duelen las injusticias, y siento ganas de quemar a este imperio destructor, poderoso que solo responde a sus intereses y sé que solita no puedo; como enseñarle lo importante del respeto, de lo humano, cuando nadie se ocupó de su humanidad y menos de respetarla...
Intento respirar..y en ese momento, en ese suspiro vuelvo a pensar en esa tierna inocencia..y es justamente eso mismo lo que me impide caer y me obliga a levantarme, lo que me compromete a no pasar por este mundo sin intentar hacer algo, sin dejar de pelearla para que esa inocencia se mantenga intacta, me permite vivir sientiendo la responsabilidad y necesidad de tomar parte y formar parte de los cambios, de las transformaciones, para que ese futuro, que viene lento pero viene sea cada vez más nuestro, y que los nadies dejen de ser nadies y sean los protagonista de esta, nuestra historia, y esta pelea, es la que se constituye en mi razón de vivir, de resisitir, de intentarlo una vez más... de permitirme caer pero al mismo tiempo obligarme a mantenerme en pie..