Como todo en este camino de la vida, también en el proceso de formación, nos encontramos con gente con quienes luego elegimos seguir compartiendo el andar (y otras a quiénes preferimos alejar lo más posible). Y el viaje a Rosario, fue uno de los resultados de este proceso, nos fuimos las 4 a Rosario,ya todas recibidas, a vivir una suerte de viaje de egresadas (cómo verán ya van descubriendo que tengo algunos "problemitas") y allá fuimos, hasta con remeras pintadas para la ocasión. (como pueden ver en la foto, no nos dio el tiempo para la bandera)
Llegamos a Rosario, (nunca sabremos porqué elegimos ese lugar), con la intención de festejar que todas logramos uno de nuestros proyectos más fuertes, para este momento de nuestras vidas, como es el terminar una carrera, y lo mejor, que nos encontraba juntas, en las buenas y en las no tanto, como en los momentos de debilidad, de dificultades, de dolor, de decepción.
Y mientras hablábamos, acompañadas por la infaltable mateada vespertina y se escuchaba de fondo esta música, no pude evitar emocionarme con el paso del tiempo, mientras las escuchaba hablar de sus proyectos, de sus trabajos, me parecía increible, que el tiempo haya pasado y pase tan rápido, que la vida pase tan rápido, que se puedan concretar proyectos, sueños, y que en ese trayecto, se puede encontrar gente hermosa, que causalmente aparece en nuestras vidas.
Inexorablemente, me puse a pensar, en cómo uno vive la vida, en la importancia de disfrutar y aprovechar cada minuto, cada instante, cada momento, en cuidar y querer a la gente que uno tiene cerca, que siempre está, en lo mágico de vivir plenamente, libremente, intensamente, en no guardarse "nada para después" porque uno nunca sabe cuando es ese después, en vivir con convicciones, con locuras, con ideales, con sueños, con certezas, con incertidumbres que sigan alimentando la duda, la búsqueda, los proyectos, que sigan desafiándonos, que sigamos resistiendo, que simplemente seamos nosotros...
Sin dudas el tiempo es un efecto fugaz como dice la canción, lo importante es que no lo dejemos ir, sin haber hecho lo suficiente, al menos todo lo posible para que ese sea el momento de nuestras vidas y no, un instante más de ella.
Por úlimo, les regalo una canción que resonó en mi en estos días, y que quizás sea eso, tratar de vivir...
¡¡Que linda que es Rosario!!