viernes, 31 de diciembre de 2010

Se va, (casi) que se fue...

Otro diciembre que llega, arrasa, ahoga y se va… (y con él, un año más…)

Otro diciembre que reencuentra, que reinicia, que comparte, que abraza, que renueva y se va (y también se queda…)

Balances que sin buscarlos nos encuentran, responsabilidades que se hacen sentir y a veces pesan, deberes cumplidos, metas alcanzadas, proyectos pendientes, energías que se buscan, ganas que luchan por renovarse, convicciones que se sostienen y se rearfirman aun (o con más firmeza) en estos diciembres…

Un vaivén de sentires y aprendizajes…un transitar cargado de ”instantes”, “gentes” que hacen que la vida se resignifique y revalorice a diario…
…son esos otros que se vuelven imprescindibles, esencialmente, cuando el cansancio debilita el alma, cuando cuesta sostener el equilibrio, cuando parece que no queda nada, cuando se siente el monstruoso y desafiante diciembre...(como si se pudiera responsabilizar- culpar a un mes de algo…)

Y una frase que resuena fuertemente en estos días “hay que reinventarse cada día”…

Y quizás de eso se trata…de reinventar, de recrear; de rehacer, hacer, construir y deconstruir; de soñar, de buscar, de procurar lograr; de encontrar, de hallar, de intentar hasta concretar; de seguir, de recomenzar una y otra vez, de querer poder aun cuando se cree que no se puede; de aprender, de equivocarse y de aprehender… y fundamentalmente, de reconocerse con y desde el otro, con ese otro con quien uno des-cubre que diciembre es solo una circunstancia más del camino a andar…

Y entonces, solo entonces, uno se da cuenta que aun en las peores de las tormentas, en los dolores más dolorosos, en los pasos más duros, nada es tan así, si uno tiene la certeza de contar con alguien, cuando ni contar se puede…



Y entonces, solo entonces, diciembre pasa a ser la oportunidad para agradecer una vez más, a aquellos que hacen que la cotidianeidad se vuelva mágica y una celebración diaria.



Un diciembre entonces, que termina con la alegría y la satisfacción de haber compartido y andado el camino...un diciembre que pretende teñirse de esperanzadas certezas, que aun es posible…

Un diciembre, que “reza” una y otra vez… ”Habrá que creer, en alguien o en algo... tal vez”.



(Y yo sigo creyendo...y con  convicciones, que son  algo más que fe...)

(Por por los otros, por nosotros, por mí...)

¡¡Feliz año nuevo ☺!!







jueves, 9 de diciembre de 2010

De lugares...de espacios...

Espacios que dejan de ser tales para volver a ser lugares…

Lugares que pretenden constituirse en espacios…


Espacios que juegan de escenarios…

Escenarios que se arman y desarman con la misma turbulencia e intensidad con la que son vividos…


Espacios, que aun siendo escenarios, sólo tienen de físico un marco…


Un marco tan subjetivo y efímero, como quien lo habita y constituye como tal…


Espacios que tan solo son, por quienes lo habitan…


Y un “habitar” que se tiñe de vida vivida…de instantes y “gentes” …




Con la satisfacción de haber podido…


…con la incertidumbre y las ganas de recomenzar…



En eso estamos (estoy)…


…pretendiendo transformar un nuevo lugar en mí espacio…





(Y va queriendo ☺…)




miércoles, 17 de noviembre de 2010

De poderes y ternura...

“Tú no eres para mí todavía más que un muchachito igual a otros cien mil muchachitos. Y no te necesito. Tampoco tú tienes necesidad de mí. No soy para ti más que un zorro entre otros cien mil zorros semejantes.
Pero si me domesticas, entonces tendremos necesidad el uno del otro. Tú serás para mí único en el mundo, yo seré para ti único en el mundo”.

El Principito, Antoine de Saint-Exupéry.






Ahí estaba él, jugando con sus poderes…transformando una escobita en espada, apagando y prendiendo las luces…riendo, gritando, charlando…

Y en un momento, entre su espada y sus poderes, no paraba de saltar, saltaba y saltaba como queriendo atrapar algo del aire… y después de un rato largo de no poder lograr lo que quería, me dijo:



-“Cuando sea más alto… voy a atrapar la luna…y te la voy a regalar”



(Como si él supiera que la luna para mí, es una de las cosas más hermosas…)



-Y yo,  no tuve que decir…casi casi que me morí de ternura..



Será ...que hay que seguir creciendo para poder así, "atrapar la luna"...
Será que no hay que perder la ternura y las ganas de alcanzar lo inmensamente hermoso
(más aun, cuando se crece)...
Será quizás, una cuestión de aprender justamente,  de aquellos a quienes pretendemos "domesticar"...



(mientras tanto...espero mi luna ☺)




lunes, 4 de octubre de 2010

Una plegaria...

"...Has venido a recordarnos que no es tan malo crecer..."
Ismael Serrano 



-Me pidieron el parentesco en la recepción…

-Les dijiste que eras mi hermana… ¿no?


Y sí…la amistad tiene mucho de hermandad. Y ella es mi hermana. Esa hermana que elegí para compartir el camino y que el camino me ha regalado. Un camino que comenzó a marcarse por “un andar a la par” que hizo que compartiéramos huellas, alegrías, tristezas, dolores, carcajadas y tantas de “aquellas pequeñas cosas”…

Alguna vez escuchamos en algún teórico hablar de células espejo, bastó entonces con mirarnos y sonreírnos para reconocernos como tales…para sabernos “jodidamente” así…por esas cosas de reciprocidad y otras tantas.

Y como si eso fuera poco, me regaló un pedacito de su alma…me concedió el honor de ser “tía”... Y yo no tengo más que agradecer…agradecer una y otra vez...

Pero (pareciera que siempre hay un pero..), la peque es muy chiquita, inmensamente chiquitita…y tiene que poder crecer… seguir creciendo...para que así, su mamá pueda tenerla en sus brazos, pueda abrazarla por primera vez…para que pronto  sean  tres en casa…aunque hoy, desafortunadamente, sean sólo dos los que “vuelvan”…


Y a mí no me queda más que una plegaria… una plegaria por la beba, por su mamá, por la nueva familia…por y con  la convicción de que es sólo una cuestión de tiempo…
...Una plegaria para que ella, mi "Amiguis",  recupere la mirada tranquila, para que pueda disfrutar plenamente de la felicidad que implica este momento para su vida, para que las lágrimas que la inundan sean sólo de felicidad…

Habrá que esperar, habrá que creer, habrá que confiar… habrá que aferrarse a la certeza de que La Peque, -como digna hija de su madre, va  a poder.  

(Yo sé que sí...☺)




No es miércoles, pero bien vale escuchar esta canción, la que “anima” desde hace varios años nuestras mañanas laborales compartidas.
Hoy va para y por ella ☺ 

martes, 21 de septiembre de 2010

☺Feliz primavera☺

Aunque llegue con manto gris y con un tímido intento del sol por salir…la primavera tiene ese nosé que, que la vuelve mágica.


Tan mágica, que pareciera una estación especial…aunque quizás no sea por la estación misma, sino por las asociaciones que uno pueda hacer con ella.


Tal vez por aquello de que “podrán cortar las flores…”, o por la certeza de que siempre…todo vuelve a florecer.


Una primavera que permite soñar con “aquellas primaveras que no llegan”…


Una nueva oportunidad, quizás,  para renovar las ganas, las convicciones, las esperanzas que aunque pareciera que nada queda…siempre “nace una flor…”.

Y quizás se trate de saber mirar, sembrar, creer…buscar y hacer, para asi esperar "los frutos"...¿no?






Y serán tiempos entonces, de y para respirar primaveras...y seguir intentando, a pesar de todo y todos, florecer siempre...



Muy pero muy...¡¡FELIZ PRIMAVERA!! :)





martes, 7 de septiembre de 2010

El mar...

"...escucha como un sordo
es insensible como un dios
y sobrevive a los sobrevivientes.
Nunca sabré que espero de él
ni que conjuro deja en mis tobillos
pero cuando estos ojos se hartan de baldosas
y esperan entre el llano y las colinas
o en calles que se cierran en más calles
entonces sí me siento náufrago
y sólo el mar puede
salvarme."
                                     Mario Benedetti.



...Hay ratos en los que  el mar nos salva; 

Hay otros...en los que incluso los miedos... nos rescatan del naufragio;

Y hay muchos, en los que  los lazos - los reencuentros,  son los que nos permiten ser  algo  más que sobrevivientes...aunque a veces ser,   implique mucho de sobrevivencia...  




(Y entre mar, ratos, lazos y sobrevivencia...vamos y  andamos...
...aunque sean tiempos de poco tiempo y muchas  corridas...)

  

miércoles, 18 de agosto de 2010

A cuento de nada…

O tal vez de “la nada” de algunas de las historias contadas y compartidas…
(...de aquello que se sucede entre el "todo" y la "nada"...)



Cuando el todo se vuelve nada y “la nada” es ni siquiera algo en ese todo…
Cuando lo absurdo se disfraza de omnipotencia y en su afán de ser, -entre absurdo y necesario-, pretende detener el tiempo, sujetar el viento, atar la libertad…
Cuando lo naturalmente inevitable y esperable, se sucede…
Cuando lo inesperable sacude a la misma incertidumbre cotidiana…
Cuando todo en la nada se sucede…


...¿Qué nos queda?...


Quizás... entre tantas, la mejor opción, sea la posibilidad de renacer una y otra vez…
¿Acaso la sensación de muerte, el sentirse morir…no es una forma de saberse vivo?.

Y habrá que volver entonces, a aquellos lugares… esos que nos reencuentran con lo que fuimos, lo que quisimos ser y lo que somos;
Y habrá que volverse niño y mirar desde lo simple lo complejo, creer que lo complejo alguna vez, resultará simple y sencillo… o no tanto (y quizás sea mejor así), pero realmente posible… 
Y habrá que volver a las pequeñas cosas, esas que nos roban sonrisas y regalan alegría…
Y quizás así, el cansancio, ese que no se cura con dormir, empiece a sanarse…
Y tal vez así, revivan esas llamitas, esas que marcan a fuego y con fuego el andar…


Y quizás resulte, que resurjan las ganas… esas de alzar el vuelo una y otra vez, y cada vez más alto…


…Como cuando uno remonta un barrilete, intentando a pesar de todo, sostenerlo en alto…siempre.

(¡y quizás se sientan   ESAS ganas...como las  de remontar un barrilete!)




“Camino y no me paro, por si acaso se estrecha el camino,
Camino hacia delante, el pasado ya es algo que ha sido
y sigo, para sentirme despierto”.


Hoy, como siempre.

-*- "...Si alguna vez te fueras aún habría primavera la vida continuaría pero ya sin poesía..." Hoy te extrañé, mucho...