Tanta pena y tanta herida
Sólo se trata de vivir..."
Hace mucho tiempo que no sentía esta sensación tan fea, este frío que me recorre el cuerpo, este vacío que irónicamente llena mi corazón, esta tristeza que en lágrimas se me escapa, este dolor inmenso en el alma...
Una vez más, las esperanzas, junto con la angustia y la necesaria creencia de que todo va a salir bien, fueron las que han mantenido encendido ese fueguito, chiquito, pero que aún encendía, esa chispita de vida que no se rendía, que seguía peleando, que resistía... como era de esperar...
Pocas personas conocí con su calidad e integridad humana, honesta, respetuosa, justa, bondadosa, transparente, coherente, tenaz, perseverante, generosa, simplemente admirable, esas personitas por quién uno pondria las manos en el fuego sin siquiera dudarlo un segundo, esas personas a las que adorás, esas personas sabias, sobre todo, por la humildad de su grandeza.
Fiel a su esencia, la peleó hasta el último momento, pero no pudo más, su salud no resistió más...y se fue...y junto con ella una partecita nuestra...y así, un pedacito de su alma quedó en cada uno de nosotros, que revive permanentemente su presencia, el honor de haber compartido parte de la vida con tamaña Mujer.
Gracias por permitirme aprehender ese amor a la vida, a pesar de todo y todos...por enserñarme a honrar la vida siempre
Y acá seguiremos, extrañándote, recordándote y agradeciendo por haberte encontrado en la vida...
Honrar la vida, ¿qué otra letra podría elegirte?
