En estos últimos días mucho se ha dicho sobre penas, delitos, inseguridad. Todos sentencian, se sobredimensionan opiniones que no tienen otro fundamento más que la reacción visceral y se instalan diversos debates, que sólo conducen a un mismo fin: más encierro, más “mano dura”, más penas, más castigos.
En la medida que sigamos entendiendo:
-Que “La cárcel es el no lugar donde arrojan a no hombres, para que ahora y en el futuro no sean” Buján y Ferrando, 1998.;
-Que las soluciones corresponden sólo a determinados sectores o áreas, dando lugar así a la continuidad de políticas fragmentarias y excluyentes (si es que hubiese…);
-Que sigamos concibiendo a esta problemática como un problema de un grupo en particular, desde la individualización y estigmatización; y no viéndola como una problemática social compleja que nos involucra a todos;
-Que sobredimensionemos expresiones tales como “Basta de derechos humanos para los delincuentes”, tomando como “lemas” los dichos de la misma persona que pregunta si los dinosaurios viven;
-Que sólo asociemos seguridad/inseguridad con delincuencia…delincuencia que sólo se vincula a determinados delitos, dejando de lado, otros tantos que unos cuantos, han cometido, y que implican y afectan los intereses colectivos, los nuestros, los de todos;
En la medida que sigamos sosteniendo estos supuestos (ya sea por acción u omisión), poco podremos revertir, si es que en verdad, ese es el objetivo…
En definitiva, habrá que intentar entonces, ( y entre otras tantas cosas)una resemiotización de aquello que se construyó discursivamente como hegemónico. Una alteración de la gramática que permita una nueva enunciación de lo social”
(quizás observen, que hago referencia a este tema en más de una oportunidad, pero la verdad es que me "inquieta" bastante, sepan Uds. disculpar)
¿Y vos crees que va a ser feliz? Fue la pregunta que me hizo una mamá en una entrevista, al tratar de abordar una situación terrible que había vivido su hija de 4 años.
Pregunta que frecuentemente ronda por mi cabeza e intento responder y responderme, cuando comparto la historia de vida de algunos chicos, que con tan pocos años de vida, están cargados de dolores, golpes, frustraciones, historias de vulneraciones, privaciones, injusticias, desigualdades.
Situaciones que generalmente ponen en riesgo uno de los aspectos más característicos, propios y necesarios de la niñez, la inocencia, esa que permite creer, crear, soñar, imaginar, volar, sorprenderse, proyectarse, ser.
Y es inevitable sentir indignación, bronca, impotencia, al tratar de “entender” porque ellos, justamente ellos, tienen que hacerse cargo de los errores y horrores cometidos por otros tantos grandes, que ni siquiera saben de ellos... Y vaya si duele…
Sin embargo, alcanza con compartir un rato con ellos para encontrar la respuesta a esa pregunta. Tienen la grandeza de no perder la capacidad de sonreír, de sorprenderse, de imaginar, de creer…
Y si eso no es suficiente, basta con mirarlos, y encontrarse en esas miradas que invitan, y casi que obligan, a creer e intentar hacer, para que sea posible.
Pd: Gracias Azu por los premios, a la brevedad el correspondiente post. Muchas gracias de todo ♥
...Si lo intentas, a menudo estarás solo, y a veces asustado.
Pero ningún precio es demasiado alto por el privilegio de ser uno mismo...
F. Nietzsche
Siempre me lo trasmitieron, hace unos cuantos años atrás lo aprehendí y lo defendí... hoy intento disfrutar de este privilegio, aunque signifique algunas amarguras, decepciones, tristezas.
A veces, ser uno mismo implica perder espacios, ganar fastidios, ser acusado de "rebelde, soberbio. desagradecido"; Sin embargo, ningún costo es demasiado, cuando se trata de defender y hacer respetar la propia esencia, los valores, los principios.
Estas situaciones pueden debilitarme, por el impacto del golpe en sí, pero no me detienen, porque afortunadamente, tengo otros tantos a mi lado, compartiendo el camino.
"...Debes amar el tiempo de los intentos...", dice el Poeta
Y en eso ando...intentando.
Estos últimos tiempos se me presentan con muchos cambios, que obligan a desafiar la costumbre, la rutina, el hábito, y animarse a recomenzar ... y sobretodo, a no dejar de tener en cuenta, lo que uno va buscando en esta vida, hacia dónde va... aunque eso, a veces implique, dejar parte de lo que uno es, los espacios en los uno se fue haciendo y en los que fue construyendo.
Hoy, una vez más vuelvo a elegir arriesgarme a lo nuevo. Aunque me llene de miedos, inseguridades, dudas. Prefiero tener la certeza de haberme equivocado (en caso de que asi sea) que vivir con la eterna incertidumbre de lo que hubiese podido ser.
Cambios. Movimientos. Decisiones. Cierres. Despedidas. Duelos. Y en ello ... el afecto, los vínculos, la gente que fui encontrando en el camino, queriendo, con quiénes fui aprendiendo, compartiendo, creciendo. Gente de la imprescindible.Gente que me obliga a ver que soy para ellos, casi tanto como ellos para mi...
Y eso es quizás, lo que hace más difícil la partida...
Sin embargo, a casi 4 años de estar con esta gente, y despuès de deliberar, dilucidar y evaluar..decidí que es hora de probar por nuevos lados...
El otro día me encontré con una frase que decia algo así como que la existencia era un conjunto de comienzos y finales...y nosé porqué me quedó dando vueltas... y creo que si, entre otras cosas, la existencia también es eso, pienso que cada final es una invitación a un recomenzar...
Y creo que justamente eso, nos pasó en parte de este camino que es la vida, desde chicos nos marcó la pérdida de nuestro papá, los grandes, que definitivamente no entienden nada, no pudieron, no supieron... por no sé que razones lograr que nosotros crezcamos juntos.
Sin embargo, despuès de casi quince años, nos reencontramos.
Quizàs es muy difícil recuperar el tiempo pasado (no me gusta lo de tiempo pérdido), pero nada parece imposible cuando podemos reconocernos en el otro, es tan fuerte...hasta pareciera mágico ver cuán parecidos somos...
Este año nos encontró a ambos concretando proyectos; yo logré mudarme, poder sostener mi independencia trabajando de lo que estudié, que no es poco...y él, está viviendo uno de los momentos más esperados y más felices, él junto con su esposa, nos regalan una posibilidad de recomenzar, de volver a creer que tiene sentido dar unas vueltitas más en este mundo, de que todo final encierra comienzos... ellos van a ser papás y por ende, yo una ya declarada tía babosa...
Ayer aún sin estar juntos, nos unía el dolor, la tristeza, la pérdida, un final, la ausencia...
Hoy, juntos, nos permitirnos compartir la felicidad, la alegría, la nueva presencia, en definitiva, celebrar la vida.
Un montón de hubiera/hubiere/hubiese podrían llenar este intento de texto, pero prefiero quedarme con este presente, que en cada paso, tiene la huella de quiénes buscaron y fueron/son parte de nuestra existencia...
Voces silenciadas; silencios que no se escuchan; ojos que no observan miradas; individualismo que no permite preguntar ni ver más allá de uno mismo; fragmentación imperante que reproduce una y otra vez el aislamiento; vacío de significados, significantes y sentidos…
Invisibilizaciones cotidianas, vidas que se vuelven transparentes, personas que no pueden ser, que dejan de ser…
…El existir se convierte en eso, un tedioso y sacrificado deber cotidiano …