miércoles, 18 de agosto de 2010

A cuento de nada…

O tal vez de “la nada” de algunas de las historias contadas y compartidas…
(...de aquello que se sucede entre el "todo" y la "nada"...)



Cuando el todo se vuelve nada y “la nada” es ni siquiera algo en ese todo…
Cuando lo absurdo se disfraza de omnipotencia y en su afán de ser, -entre absurdo y necesario-, pretende detener el tiempo, sujetar el viento, atar la libertad…
Cuando lo naturalmente inevitable y esperable, se sucede…
Cuando lo inesperable sacude a la misma incertidumbre cotidiana…
Cuando todo en la nada se sucede…


...¿Qué nos queda?...


Quizás... entre tantas, la mejor opción, sea la posibilidad de renacer una y otra vez…
¿Acaso la sensación de muerte, el sentirse morir…no es una forma de saberse vivo?.

Y habrá que volver entonces, a aquellos lugares… esos que nos reencuentran con lo que fuimos, lo que quisimos ser y lo que somos;
Y habrá que volverse niño y mirar desde lo simple lo complejo, creer que lo complejo alguna vez, resultará simple y sencillo… o no tanto (y quizás sea mejor así), pero realmente posible… 
Y habrá que volver a las pequeñas cosas, esas que nos roban sonrisas y regalan alegría…
Y quizás así, el cansancio, ese que no se cura con dormir, empiece a sanarse…
Y tal vez así, revivan esas llamitas, esas que marcan a fuego y con fuego el andar…


Y quizás resulte, que resurjan las ganas… esas de alzar el vuelo una y otra vez, y cada vez más alto…


…Como cuando uno remonta un barrilete, intentando a pesar de todo, sostenerlo en alto…siempre.

(¡y quizás se sientan   ESAS ganas...como las  de remontar un barrilete!)




“Camino y no me paro, por si acaso se estrecha el camino,
Camino hacia delante, el pasado ya es algo que ha sido
y sigo, para sentirme despierto”.


miércoles, 14 de julio de 2010

De paso en paso...

“…Aprendí de vivir,
de borrar, de escribir
de tocar el cielo y de caer
con ganas de volver.

Aprendí de llorar
de reír, de soñar
de ir al fin del mundo y regresar
con ganas de volar…”



Y aprendo…


De y con quiénes comparto el camino;

De escuchar, de decir y sobretodo, de compartir;

De las risas y miradas compartidas, de los instantes y las ”gentes” que llenan mi vida;

De los pasos dados, de los que implicaron certezas y de aquellos que fueron desafiando las incertidumbres;

De intentar y lograr, y de intentar y tener que seguir intentando;

De las amarguras y decepciones, de las alegrías y emociones;

De las ausencias y las presencias; de las pérdidas y de los hallazgos;

De las metas alcanzadas y de los proyectos a concretar;

De seguir andando, a pesar de todo, e incluso de mí misma;

De lo que fui, lo que soy y de lo que pretendo ser…


De todo y todos, aprendo, aprendí y sigo aprendiendo…




Y por todo lo que queda por aprender, por recorrer, hacer y vivir…

Agradezco, brindo, y festejo…


Y sobretodo hoy... =)


domingo, 20 de junio de 2010

De miradas que dibujan continuidades…

Entre mundos reales y ficticios que se funden y confunden….
Ficciones que se vivencian como reales; realidades que pretenden ser vividas como ficciones...
Despedidas que encuentran, encuentros que despiden…
Y la vida que busca y encuentra, mientras juega a sucederse…
Entre mundos reales y ficticios que se funden y confunden….




-“Ya he visto esa mirada”, le dijo a Alicia, el amigo de su padre…



Y ella sonrió.




-“Tenés su misma mirada…” dijo, “con los ojitos llenos de ayer”, el amigo de su padre…

Y ella, que tanto había esperado ese encuentro, que tantas preguntas tenía…sólo pudo sonreír…




Continuidades, rupturas, continuidades.

Y siempre la misma pregunta…


¿Qué es lo que perdura, que es lo que queda…algo queda?


…Y las respuestas que se manifiestan de todas las maneras posibles, como si la vida se empeñara en dar cuenta de que “nada se pierde, todo se transforma”.



…y se transforma, trasciende lo naturalmente previsto, establecido, sabido…

Miradas que abrazan, que se propagan, que permiten encontrar continuidades inmortales…

Miradas que conjugan presente - pasado - futuro…
…Un pasado que se forja en presente, un presente colmado de futuro… Un futuro pretendidamente más dilucidado y deliberado que azaroso.

Miradas que encuentran a extraños conocidos…desconocidos que extrañan por saberse conocidos, unidos, vinculados… enlazados en la búsqueda de las huellas, los dibujos, los trazos que casi mágicamente marcan los lazos que se reconocen desde las rupturas, en continuidades…

…Y es ese vínculo el que vuelve inmortal lo mortal, es ese que reconoce las continuidades desde las miradas, ese que se emociona y abraza con la calidez de lo eterno y querido…
…Es ese vínculo el que mira…


Continuidades, rupturas, continuidades.

Y sonrío una y otra vez, con la certeza de que algo queda…

Y es la mirada de tu amigo –que mira como si estuviese viendo con tus ojos- la que ve en mi mirada, la tuya; y es a través de su mirada, que se encuentra con la mía, la que me permite reconocerte en mí…


Y vuelvo a sonreír, con la certeza de que algo queda…

Y los miro, me miro, disfruto del encuentro de las miradas de tu hijo y de tu nieto, y veo en esos ojos sonriendo, la esencia misma de las continuidades…y sonrío una vez más, y nos miro...

Y vuelvo a sonreír con la certeza de que algo queda…nosotros quedamos…y nuestras vidas que juegan a sucederse, mientras nosotros jugamos a vivirlas…



Continuidades, rupturas, continuidades.


Y sí.. “…la muerte prueba, que la vida existe…”


viernes, 28 de mayo de 2010

En voz alta...


(... pensando en voz alta...sólo eso)


“Yo me acostumbré a no poder tener…son cosas de la vida, él tendrá que acostumbrarse también a que no se  puede…” 
(decía una mujer en relación a su hijo de 13 años, que pedía una pelota para jugar al fútbol y se “enfurecía” por no poder tenerla…)


Y no, no son cosas de la vida, son manifestaciones de desigualdades sociales…que vulneran, que limitan, que excluyen, que fragmentan, que duelen…
…que duelen casi tanto como el “acostumbramiento” como estrategia de sobrevivencia…como la aceptación de una sobreviviencia determinada por las buenas o malas pasadas de la suerte…y la resignación canalizada en  aprender... “aprender a no poder tener”…


Y pienso y repienso la forma, el modo, la estrategia  que logre constituir  el reconocimiento de esas vulneraciones y vulnerabilidades, en motor de acción, en ansias de  transformación, en aires de revolución…




…Y necesito  creer que es posible…
... pensar y dilucidar esas posibilidades…
Procurando “ser realista, soñando lo imposible”






lunes, 17 de mayo de 2010

¿Reino del revés?

Que la realidad es compleja y  que para su comprensión  se requiere de análisis integrales, profundos y fundados que traspasen el fenómeno para acercarse y/o conocer  la esencia,  no es novedad…

Que la capacidad de asombro se renueva frente a los diferentes hechos y  diversas circunstancias que vivimos, es algo casi cotidiano (o debería serlo, si buscamos evitar la naturalización de determinadas situaciones)…

Pero si hay algo que me cuesta comprender, y más aun en el contexto actual,  es lo que ví y escuché  en estos últimos días, respecto a la situación de una niña- adolescente de 14 años, que fue abusada por tres adultos…

…Una marcha a favor de los abusadores; testimonios de vecinos que culpabilizan a la niña por “ser rapidita”; dichos de una autoridad como  un intendente sosteniendo que “la chica tiene conductas precoces y tiene problemas que deberían ser tratados por un profesional”, son,  como otras tantas, manifestaciones que no hacen más que reproducir y legitimar situaciones de  violencia.

En este sentido, los debates mediáticos centrados en pareces y sentires, tomando  como eje de discusión,  si hubo o no consentimiento por parte de la nena…son modos (perversos) de  pretender “justificar” y “validar” no sólo el abuso sexual infantil, sino también  la violencia de género; son interpretaciones  que  culpabilizan y responsabilizan a una víctima de su padecimiento.

Así,   seguimos invisibilizando injusticias, vulneraciones, violaciones; como también continuamos atribuyendo, responsabilidades y deberes que les corresponden a los adultos, a niños/as – adolescentes… después encontramos discursos con aparente preocupación por la situación de la juventud “que está perdida”… y sí, con prácticas como éstas, ya sea por acción, omisión o complicidad,  somos nosotros quiénes los estamos perdiendo…

Si ya es sumamente complejo trabajar con toda persona víctima de una situación de violencia para que resignifique la situación,  y pueda reconocerse como víctima y no como culpable, muy difícil con niños/as y adolescentes (por las consecuencias que implica en su desarrollo y crecimiento);   si a eso, le sumamos estas acciones que “defienden” (y públicamente)  a los victimarios, lejos estamos de  contribuir a legitimar la importancia de denunciar estas situaciones, como de garantizar y hacer valer los derechos de los niños/as como tales, y que sean algo más que un simple y bonito enunciado…



lunes, 3 de mayo de 2010

De soñadores que despiertan sueños…



“El hombre vino del mar.
Piel oscura, ojos pequeños,
las manos llenas de sombras,
las sombras llenas de sueños.”
J. M. Serrat


Hay quienes esperan sueños…hay otros, que se animan a salir a buscarlos… y hay también  unos tantos (o pocos quizás) que dan la vida en y por alcanzarlos…

Hay quiénes simplemente anhelan soñar, como también quienes con capacidad de soñar, ansían- desean creer en los sueños…

Hay quienes cuando hablan de sueños, lo hacen desde proyectos, ideales, utopías que permitan hacer – construir “realidades soñadas” en posibles,  practicables, factibles…

Hay quienes viven y reviven por esos sueños…son los que siguen resistiendo, insistiendo, recordando, haciendo… son de “los nuestros”…

Son quienes “sueñan despiertos”, porque saben los riesgos y la atención que implica avanzar hacia los sueños; porque saben de  dificultades y obstáculos que hay que afrontar y enfrentar en el “mientras tanto”; porque conocen de escenarios complejos y obstinados; porque sufrieron  luchas de poder que preponderaron los intereses personales por encima de los colectivos; porque resistieron a mecanismos perversos e inteligencias siniestras en función de objetivos nefastos; porque se atrevieron a descubrir a personas que se disfrazaban de seres auténticos, admirables, coherentes, responsables, leales, íntegros…


Son los soñadores que despiertan sueños…y despiertan a otros tantos…

…Son los  que pelean, que no desisten sino que insisten, que emplean el cansancio como motor para seguir andando; que sufren, se indignan, se enojan y aun así, pensando en “esos otros” sostienen el ritmo, el paso, el movimiento…la lucha.

…Son aquellos que transitan por acá, por allá…y se vuelven pesadillas para algunos pero imprescindibles para otros…

Esos soñadores son los que siguen eligiendo estar del lado correcto a pesar de todo y todos, porque aun con la certeza de posibles  “derrotas”…siguen avanzando, porque saben (son sabios) que nunca una derrota es tal, si ha implicado la victoria de seguir el paso que dicta  la coherencia entre el decir, el pensar y el hacer…

…y por ello, por los “otros”, por nosotros, por lo que es y por lo que vendrá, siempre vale la pena…



“Me preguntaba si aún habrían otros,
Como nosotros, como yo,
Aún resistiendo, aún sin rendirse,
Aún recordando, como yo, como yo”.
Ruben Blades







viernes, 26 de marzo de 2010

De “esas cosas”…



Encuentros que reencuentran…
Imágenes que vuelven…
Frases que resuenan…


…Y el tiempo… “el  implacable”, pareciera detenerse en determinados momentos, instantes, escenas…
Y  los recuerdos, aun “guardados”, se hacen presentes…
…E inevitablemente se reviven aquellas sensaciones encontradas, entre “calambres en el alma” y “lecciones de vida”…


…Y un  “Hola, Seño” después de  10 años… fue casi demasiado…  


Volví  entonces a ese barrio,  a ese apoyo escolar…me “re-encontré” en ese espacio…y en eso, fue ineludible recordarlas  a ellas…a Magui y Rosita… y las ví una vez más, corriendo y sonriendo como llegaban cada sábado,  con la misma alegría con las que yo las esperaba…

Corriendo quizás al encuentro, o tal vez huyendo (por un rato al menos), de un contexto caracterizado por necesidades insatisfechas,  luchas despiadadas por la sobrevivencia diaria,  violencia que se volvía  cotidiana…

Así también,  tuve que recordar aquel llamado…

…Y sentí el mismo escalofrío en el cuerpo, la misma bronca, esa indignación que interpela y moviliza… esa sensación de vacío y ahogo  que generan las pérdidas…y más aun, aquellas que envuelven la terrible certeza de que podrían haberse evitado…y “lo poco que es mucho al lado de la nada” que no vale ni como consuelo…


Y el silencio, como en ese instante, me sostuvo otra vez… No pude decir nada, solo procuré aferrarme al poco oxígeno que sentía en el cuerpo…¿cómo y qué  responder?...me estaban diciendo, estaba escuchando, que en un “accidente”…habían matado a una de mis nenas…


Fue una de las pocas noches en las que no pude conciliar el sueño, una de las primeras veces en las que sentí dolor por una situación que excedía “lo personal”…quizás fue la primera vez, que viví en  cuerpo y alma lo injusto, que sentí la imperiosa necesidad de encontrar respuestas, la desesperación que desgarra… ésa que genera la impotencia…el desgano, la tristeza…

Sin embargo, había que seguir…Rosita nos seguía esperando…teníamos que contener a esta nena que con sus 7 años, había perdido a su hermanita de 5 años…

 Y recordé aquel encuentro, el calor de ese abrazo y la única pregunta que me hizo:    

-“Mientras Magui descansa, ¿vamos a seguir jugando?"

Pareciera una simple pregunta…sin embargo, para mí fue un imperativo…no podía permitirme  abandonar el juego…

Tal vez ella no recuerde lo que dijo, ni siquiera sepa que significó para mí (como para otros tantos)…pero fue ella, con sus 7 añitos, quién “me dio una de las lecciones más importantes para la vida”, me enseñó a no dejar de querer jugar nunca…y menos aun, cuando hay otros tantos que “han sido obligados a descansar”.




Hoy, como siempre.

-*- "...Si alguna vez te fueras aún habría primavera la vida continuaría pero ya sin poesía..." Hoy te extrañé, mucho...