“…No acepten lo habitual como cosa natural…”
En estos últimos días mucho se ha dicho sobre penas, delitos, inseguridad. Todos sentencian, se sobredimensionan opiniones que no tienen otro fundamento más que la reacción visceral y se instalan diversos debates, que sólo conducen a un mismo fin: más encierro, más “mano dura”, más penas, más castigos.
En la medida que sigamos entendiendo:
-Que “La cárcel es el no lugar donde arrojan a no hombres, para que ahora y en el futuro no sean” Buján y Ferrando, 1998.;
-Que las soluciones corresponden sólo a determinados sectores o áreas, dando lugar así a la continuidad de políticas fragmentarias y excluyentes (si es que hubiese…);
-Que sigamos concibiendo a esta problemática como un problema de un grupo en particular, desde la individualización y estigmatización; y no viéndola como una problemática social compleja que nos involucra a todos;
-Que sobredimensionemos expresiones tales como “Basta de derechos humanos para los delincuentes”, tomando como “lemas” los dichos de la misma persona que pregunta si los dinosaurios viven;
-Que sólo asociemos seguridad/inseguridad con delincuencia…delincuencia que sólo se vincula a determinados delitos, dejando de lado, otros tantos que unos cuantos, han cometido, y que implican y afectan los intereses colectivos, los nuestros, los de todos;
En la medida que sigamos sosteniendo estos supuestos (ya sea por acción u omisión), poco podremos revertir, si es que en verdad, ese es el objetivo…
En definitiva, habrá que intentar entonces, ( y entre otras tantas cosas) una resemiotización de aquello que se construyó discursivamente como hegemónico. Una alteración de la gramática que permita una nueva enunciación de lo social”
(quizás observen, que hago referencia a este tema en más de una oportunidad, pero la verdad es que me "inquieta" bastante, sepan Uds. disculpar)