...Si lo intentas, a menudo estarás solo, y a veces asustado.
F. Nietzsche
Estas situaciones pueden debilitarme, por el impacto del golpe en sí, pero no me detienen, porque afortunadamente, tengo otros tantos a mi lado, compartiendo el camino.
Y acá estamos de vuelta, entre cierres y evaluaciones; alegrías, tristezas, pero andando que es lo importante, y más allá de los “balances” que muchos hacen en esta época del año, (que en verdad a mi no me convencen demasiado y menos aún, en términos de “bueno/malo”), cuando uno vuelve la mirada atrás, me parece interesante poder rever lo vivido, lo aprendido, el camino recorrido, y sobre todo lo que está por venir.
En este sentido, comparto una frase que leí en estos días, “muere lentamente, quién se transforma en esclavo del hábito”, porque creo que muchas veces, justamente el perdernos de des-cubrir lo “mágico de lo cotidiano” o de hacer lo cotidiano, en al menos algún aspecto “mágico”, hace que las fuerzas, las ganas se debiliten, la alegría sea sólo un anhelo, y sigamos haciendo por el hacer mismo; sin darnos cuenta de las huellas que vamos dejando, de lo que vamos aprendiendo, construyendo, logrando y esencialmente de cuánto más vamos proyectando.
Y en ese vertiginoso correr que muchas veces se vuelve alienante, tedioso y rutinario, vamos omitiendo “aquellas pequeñas cosas” que son las que nos permiten revivir, renacer, ser ...“La vida cotidiana es un instante” dicen por ahí, quizás de eso se trate, de vivir y disfrutar de cada uno de ellos, a pesar de todo, todos e incluso de nosotros mismos…
-*- "...Si alguna vez te fueras aún habría primavera la vida continuaría pero ya sin poesía..." Hoy te extrañé, mucho...