martes, 17 de junio de 2008

...¿deliberando?...


“¿Se delibera sobre todas las cosas
y todo es susceptible de deliberación o
sobre algunas cosas la deliberación no es posible?”
Aristóteles.

...incertidumbre...

...individualismo...

...indignación...

..malestar...

...bronca...



"bronca que tambièn es esperanza"



viernes, 13 de junio de 2008

Del misterio de la vida...

"Cuando el misterio es demasiado impresionante no se puede desobedecer"

Y qué es la vida sino un misterio impresionante que desafía permanentemente, ¿no es acaso la búsqueda continua, la lucha por seguir siendo, a pesar de todo, todos e incluso de nosotros mismos, no es un camino que obliga a andar y hacer el propio?

Entre turbulencias y serenidad, paraiso y caos, dolor y alegría, encuentros y desencuentros, hallazgos y pérdidas, multitud y soledad; vamos siendo, vamos construyendo, vamos viviendo nuestra vida.

¿Merece ser vivida? preguntaste, casi que es un deber te dije, no es fácil, y menos cuando uno tiene triste el alma, pero siempre, hay algo que te hace encontrar esas fuerzas para seguir, que le dan sentido a vivir y que no sólo se trate de trasitar o perdurar, que te obligan a no parar.

Sólo hay que des-cubrir aquellas fortalezas, potencialidades que ayuden a aliviar las penas y nos permitan "armarnos" para seguir sitiendo que es un privilegio vivir la vida, màs allà de lo duro y dificil que se hace, màs allà de todo, es un misterio que invita a tomar valor para atrevernos a "disfrutar del pánico que provoca tener la vida por delante" ...

...Y a vivir...


lunes, 2 de junio de 2008

La otra historia...

"Todo empezó, por una preocupación de algunos vecinos, veíamos que los papás se iban a trabajar y los chicos no tenían con quien quedarse.
Y a mí me dieron más ganas de hacer la guardería, cuando mi hermano se fue a trabajar, se quemó la casa,
y mis sobrinos estaban ahí... uno de ellos murió. ..
Y desde ese momento nació El Lagarto Juancho, empezamos en el patio de mi casa, despuès tuvimos una casillita que hicimos entre todos y asì fuimos creciendo..."

Y aunque parezca increible, 10 años ya han pasado, motivo por el cuál el sábado el Centro Comunitario estaba de fiesta. Nunca habìa visto al barrio conmocionado por un festejo, y menos con tanta presencia y participación en el mismo. La música se escuchaba desde lejos. Había carteles, pasacalles que la misma gente había hecho. Los chicos, muchos, y la mayoría disfrazados para hacer las obras que hace tiempo estaban ensayando. Mientras, los títeres ocupaban el escenario. Era todo una fiesta.

Entre abrazos y sonrisas, la emoción era una constante. Los chicos, más chicos, no paraban de bailar, mientras los màs grandes estaban pendientes de la organización. Y a travès de las fotos que había pegadas en las paredes, iban reconstruyendo todo lo vivido, esa partecita de la historia que "guarda" el Lagarto Juancho. (como otros tantos lugares que surgen como forma de resistir y emprender conjuntamente la lucha diaria)

Y mientras estaba ahi y los escuchaba, pensaba en cómo los cambios estructurales se reflejan en las actividades y funciones del centro comunitario...surge como guardería, porque los padres tenían trabajo y no tenían con quièn dejar a sus hijos; y hoy una de las principales actividades del centro es el comedor, porque los padres no tienen trabajo (màs que changas) y las familias necesitan antes que nada comer (despuès nos dicen que el desempleo, la pobreza e indigencia disminuyeron...); mientras veía a las "mujeres de Palermo" que son quiénes en gran parte "sostienen económicamente" al centro, pensaba en porqué el funcionamiento de una institución como ésta tiene que depender de las "buenas intenciones" de la gente "pudiente", de fundaciones, organizaciones que estén dispuestas a financiar este tipo de proyectos... y ni hablar de las condiciones de trabajo de quiènes asumen la tarea diaria de trabajar en instituciones comunitarias... "incentivos" que no alcanzan ni a cubrir la canasta bàsica de alimentos...

...Qué fácil sería todo, si las cosas se hicieran y fuesen como debieran ser ...

Sin embargo hay gente que sigue, que cree, que construye (a pesar de lo dificil que se hace) que escribe desde el hacer, desde sus huellas en el camino esa "otra historia", que ojala en algún momento deje de ser "otra", para ser la hegemónica...



miércoles, 28 de mayo de 2008

De la libertad...

"Pienso lo que digo y digo lo que siento"

Esta frase que escuché en una pelicula que vi el domingo (sí, capaz que infantil, pero ¡me encantó!), me dejó pensando en lo sencillo que parece sostener esa actitud como forma y filosofìa de vida, pero tambièn, en los "costos" que a veces tiene ello. (esencialmente en aquellos ámbitos donde lo habitual es la impunidad), sin embargo, estoy convencida de que ese costo nunca es tan alto, cuando ello implica actuar desde la libertad de ser uno mismo.

Quizás sea "una debilidad" en cuanto que es predecible el accionar, el pensar, pero no hay mejor forma de andar el camino, que no sea a travès de la transparencia y la paz que da la de vivir desde la coherencia entre el decir, hacer y sentir.
Aunque a veces cueste, màs aùn, cuando el ser humano es una contradicción en sí mismo...

Sin embargo, más allá de los aciertos, desaciertos, logros y errores, es enriquecedor volver la mirada atràs y poder ver, que en lo realizado, en lo vivido, fuimos actores y autores de nuestras elecciones y decisiones (más allá de las condiciones objetivas condicionantes); y como diría El principito
"Entonces te juzgarás a tí mismo. Lo cual es más díficil que juzgar a los demás, y si logras juzgarte bien, serás un verdadero sabio."

...
No creo que "sabios", pero ojala que en ese momento, cuando decidamos juzgarnos, podamos decir "pensé lo que dije y dije lo que sentí"...


sábado, 17 de mayo de 2008

Los imprescindibles...

"Para que pueda ser he ser otro,
salir de mí, buscarme entre los otros,
los otros que no son si yo no existo,
los otros que me dan plena existencia"


Octavio Paz

Que fácil es en este contexto y más aún en las condiciones en las que se trabaja, caer en el aislamiento, en la automatización, en la deshumanización propia, en la cosificación. Más aún cuando el desgaste profesional se hace presente (generalmente no por el trabajo en sí mismo, sino por la pelea permanente que implican las limitaciones institucionales, la falta de recursos, la arbitrariedad en las decisiones, la preponderancia de los intereses individuales, etc) y no se encuentran mecanismos, estrategias que pemitan encontrar la "brecha" para seguir resistiendo.

Sin embargo, cuando se permite el diálogo, el intercambio, cuando se puede identificar que las dificultades no son de carácter individual sino institucional, cuando podemos repensar en nuestros objetivos y no sólo en los impuestos, cuando nos encontramos con esos imprescindibles con quiénes poder pensar en la puesta en acto de ese proyecto común, cuando nos reconocemos en esos otros que nos dan "plena existencia", se renuevan las fuerzas y las "esperanzas" de que aún, es posible hacer algo diferente, más allá de las dificultades.

Cómo diría Juan de 16 años, en una reunión de una organización comunitaria, "no importa cuando veamos los cambios, lo que importa es que podemos trasmitir un mensaje de que es posible cambiar las cosas, que se puede seguir y que podemos hacer algo juntos"

Encontrar de esos imprescindibles ahí, acá, por allá, permite ampliar el abanico de posibilidades y oportunidades, contribuye a consolidar el sueño de que "otro mundo y mejor es posible", y que somos varios lo que apostamos a ello.




viernes, 9 de mayo de 2008

Fueguitos...

"Un hombre del pueblo de Neguá, en la costa de Colombia, pudo subir al cielo. A la vuelta contó. Dijo que había contemplado, desde allá arriba la vida humana. Y dijo que somos un mar de fueguitos.
Cada persona brilla con una luz propia entre todas las demás. No hay dos fuegos iguales. Hay fuegos grandes y fuegos chicos y fuegos de todos los colores. Hay gente de fuego sereno, que ni se entera del viento y gente de fuego loco, que llena el aire de chispas. Algunos fuegos, fuegos bobos, no alumbran ni queman, pero otros arden la vida con tantas ganas que no se puede mirarlos sin parpadear, y quién se acerca, se enciende."

Eduardo Galeano

Recuerdo como si fuera ayer cuando escuché por primera vez este texto, y desde ese momento nunca más lo olvidé, afortunadamente encontré al andar, muchos de esos fueguitos que encienden e iluminan a quién se acerca; pero también pude ver, como muchas veces, esas personitas que encienden a quién los rodea, esos seres especiales, que regalan alegria, sonrisas, luz a los otros, muchas veces son para sí mismos pura oscuridad, tristeza, soledad, y llega un momento que se apagan a tal punto, que abandonan el camino, que "deciden" hacerlo.

Quizás desde ese momento en particular, (cuando una compañera de la Universidad "decidió" dejar de andar), como modo de afrontar el permanente y desesperante "quizás lo hubiésemos podido evitar", tomé como forma de vida, demostrarle a la gente que encuentro en el camino, a esos "fueguitos que encienden" lo importante que son para seguir remando en el mar.

La vida siempre te enfrenta a la muerte, desde sus más variadas formas, y de algún modo te hace repensar tu vida, en el cómo es vivida, y en el fin de ella, yo lo único que espero es que haya podido vivirla y no simplemente pasado por ella, que haya hecho todo lo suficiente por intentar hacer algo diferente, que haya podido vivirla sin que me pase por encima, y que haya podido des-cubir y compartir el camino con esos fueguitos que encienden la vida, recordándoles permanentemente, que al menos una vez, fueron sol y que a pesar de todo, siempre tiene sentido seguir siendo parte de ese mar de fueguitos.


viernes, 2 de mayo de 2008

Fácil responsabilizar, dificil responsabilizarse...

En estos últimos días leí varias noticias sobre "violencia escolar", y escuchaba como las sanciones en las escuelas, al menos en algunas, son utilizadas para "disciplinar desde el silencio" a los adolescentes, me era imposible no recordar la frase de Galeano, esa que dice “Cuando es verdadera, cuando nace de la necesidad de decir, a la voz humana no hay quien la pare. Si le niegan la boca, ella habla por las manos, o por los ojos, o por los poros, o por donde sea." y me preguntaba si esta "violencia escolar" no será alguna manifestación de esa necesidad de decir, de esa necesidad de que alguien escuche...

Mientras leía y/o escuchaba "los análisis" que se hacían desde diversos medios sobre el tema, observaba con que facilidad se deposita toda la responsabilidad de "los males de la sociedad" a un grupo en particular, a factores externos, a una sustancia (como si tuviera vida propia), o a "lo social" (como si uno fuese ajeno a ello); y qué dificil se hace repensar la responsabilidad y el papel que uno juega, para que sea sólo a través de este tipo de noticias, que los adolescentes sean por unos instantes protagonistas de algo, claro que nunca desde sus potencialidades, sino de aquello que puede colaborar a seguir reproduciendo la culpabilización de la "desesperanza de un futuro incierto".

Cómo no esperar que "estallen" ante tanto malestar, ante tanta incertidumbre, ante tanta falta de espacios de socialización, contención, escucha, ante tanta falta de diálogo, ante la asimilación de lo habitual como natural, ante tanto intento de deshumanización, ante tanta fragmentación, ante el enfrentamiento cotidiano del desencanto permanente que brinda el escenario actual...

Qué bueno sería que por una vez, se pudiera hacer lo que se debe, que por una vez se pudiera "atender" a la necesidad real de estos chicos, que ya "a gritos" están pidiendo que se los escuche, que se recuerde que existen; qué bueno sería que alguien se haga cargo de lo que hoy son las consecuencias del pasado, que por más intento de invisibilización se hace presente en la realidad diaria; qué bueno sería que no nos olvidemos que "todos, toditos, tenemos algo que decir a los demás, alguna cosa que merece ser por los demás celebrada o perdonada”, y que bueno sería que se actuara a partir de la escucha de esas voces...


...Y si no te escucho... ¡¡grita!!

Hoy, como siempre.

-*- "...Si alguna vez te fueras aún habría primavera la vida continuaría pero ya sin poesía..." Hoy te extrañé, mucho...