sábado, 24 de diciembre de 2011

Brindo…


Por lo  mágico de los  encuentros y por la magia que encuentra;

Por los pasos dados, el camino recorrido y el andar  compartido;

Por las batallas, no todas ganadas, pero siempre peleadas;

Por las revoluciones cotidianas y por las otras -las grandes-,  por las cuales nos levantamos día a día;  

Por la amargura y la indignación que nos genera lo injusto, porque significa que todavía sentimos y vivimos los ideales…

Por las palabras precisas, el silencio necesario y el intercambio ineludible para seguir siendo;

Por las “gentes” que están, por las que llegan, por las que se van, por las que pasan y, sobretodo, por las que se vuelven imprescindibles.

Por los amores, los desamores, las alegrías y los dolores;

Por las heridas, las cicatrices, las marcas…  las que obligan a reencontrase y reconocerse para curarse…y salvarse.

Por las decepciones…porque implica que seguimos confiando;

Por los aciertos, por los desaciertos, por seguir intentando…

Por los logros, los proyectos pendientes; Por los delirios,  las utopías…

Por esas miradas que no permiten perderse…por perderse porque es necesario encontrarse;

Por los “gestos nobles”, por los abrazos...esos que llegan al  alma;

Por la mano tendida, las sonrisas regaladas y la felicidad que se disfraza de instantes…


Por vos, por mí, por “más” nosotros…porque podemos brindar y brindar(nos).



“…Y supieron mirar a los otros que los miran mirar.
Y todas las miradas aprendieron los primeros hombres y mujeres. Y la más importante que aprendieron es la mirada que se mira a sí misma y se sabe y se conoce, la mirada que se mira a sí misma mirando y mirándose, que mira caminos y mira mañanas, que no se han nacido todavía, caminos aún por andarse y madrugadas… por parirse.”

(“La historia de las miradas”, Subcomandante Marcos)




domingo, 18 de septiembre de 2011

Nube blanca.


¿Quién sabe cuándo, cómo y dónde?, ¿quién quisiera saberlo?

Ella sentencia, arremete y se va.
Tan distintos todos,  pero tan iguales ante ella…
Quizás ella sea la única  absoluta certeza  de la vida…
Quizás se trate de otros vuelos, de otros andares, quizás sea sólo un estado más…
Quizás sean los  días que se vuelven fechas…
Las fechas que materializan ausencias…

Y otra más…


Y un sentir bien  diferente, un camino que nos cruzó hace algún tiempito nomás  de la mano de roles distintos… Un andar compartido sumamente desafiante, cargado de aprendizajes y saberes mutuos…de resistencias y logros, de rupturas y avances, de deconstruir y construir (nos) una y otra vez…de aguantarnos y no matarnos en el  intento…


Una partida que lejos de la melancolía,  me reencuentra  con la satisfacción de habernos sabido huella en el camino de la otra…

…Un camino que a vos te permitió empezar  a reconocerte como capaz, aun con las limitaciones que implica una discapacidad…y  un camino que a mí permitió potenciar la convicción,  que aun con limitaciones, siempre se es capaz…




Soy una nube blanca”, me dijiste alguna vez…quizás hoy lo seas…



"Mientras vas de camino y te empujan los vientos
Y te empapa la lluvia, y el sol quema en silencio
Sentirás que la vida tiene su movimiento
Obedece a su ritmo que te lleve su aliento...
Cada instante es tan frágil y a la vez es tan fuerte
No vivir de rutinas, celebrar cada encuentro
saborear que lo simple está lleno de eterno"
.




martes, 26 de julio de 2011

Utópica y discreta

A veces es más utópica que discreta, otras es más discreta que utópica…

A veces se vuelve inmensa, otras es tan chiquitita que pasa inadvertida y se pierde  entre tanto monstruo,  dolor, desgano, injusticia.

Inquieta e incondicional como pocas; compañera imprescindible de caminantes.

Y, como buena imprescindible, no suele andar sola…para ser ella se abraza a ideas, ideales y convicciones. Sino no es más que una ilusión…y ella pretende ser mucho más que eso.

Y suele jugar a las escondidas y hay que descubrirla en las miradas, en las ganas, en los sueños, en los intentos de intentar…

Siempre está presente, sólo que hay que aprender a ver, a verla entre tanta calamidad y desastre.


Yo cada vez que la descubro, y suelo descubrirla con,  de y desde otros,  vuelvo a creer…porque otros tantos creen conmigo.


Y así ella  renace una y  otra  vez,  revive la convicción de que aun hay alternativas

Quizás para eso sirva la esperanza… para encontrar a esperanzados y convencidos de perseguir y alcanzar imposibles posibles




“Si asumes que no hay esperanza,  garantizas que no habrá esperanza.
Si asumes que hay un instinto hacia la libertad, que hay oportunidades para cambiar las cosas,
 entonces hay una posibilidad de que puedas contribuir para hacer un mundo mejor.
Esa es tu alternativa.
Noam Chomsky




miércoles, 15 de junio de 2011

De lo que somos: entre miedos y migajas.


Pareciera que de todo se sospecha… se sospecha del niño, del joven, del pobre, del viejo, de las ideas, de los propósitos, de las intenciones, de las palabras (de lo que connotan, de lo que denotan)… de todo y de todos se sospecha…… hay quienes la darán en  llamar “la era de la sospecha”…


Nada acerca y todo aleja


…profunda y penosa es la desconfianza que cae “del hombre por el hombre”
… se esfuma la posibilidad de reciprocidad,  se fisura  el tejido social; más desamparo, más desprotección…


Nada acerca y todo aleja

y…”ahí lo tienes encerrado en casa, 
temblando como un niño, 
sellando las ventanas, 
para no ver, ni escuchar, 
sentir, notar la vida estallando fuera. 
Por miedo a sentir miedo 
fue a la cama, 
como una oruga se escondió 
y envuelto entre las mantas 
se durmió, 
hizo humo el sueño 
y se olvidó del mundo 
por miedo a despertar”.*



El miedo…siempre el miedo... el miedo, la ignorancia… la ignorancia y el miedo


Y en este juego de co-pensar y pensar(nos), vos,incandescentemente claro”,  dirás:

“…el miedo es aun mayor que la ignorancia,  sobretodo,  porque crece el primero apoyado en la segunda,  y se alimenta la segunda de las migajas que deja al arrasar el primero…Migajas de una sociedad, de lo que pudo ser una sociedad…
Y lo que tenemos es...
la falta de ese posible, pero lo seguimos llamando sociedad.

Claro, pero entonces sí la sociedad es el pan y esto que tenemos es migajas, pero seguimos llamando “un todo” a esto: ¿Qué es lo que hay junto a las migajas para que lo sigamos llamando sociedad?

Entonces, si la analogía es apócrifa lo será desde el comienzo. Si no lo es, entonces resulta que sociedad es los restos de lo que debería ser… y miedo. Y así, como la sociedad necesita de lazos, indefectiblemente, nos damos cuenta que el miedo es un lazo

…Pero, a caballo de la metáfora, un lazo sólido, inflexible y que crece hacia los extremos, separando, tanto que las migajas olvidan que salieron del mismo horno.”


Y  “paradójicamente” quizás resulta ser que el miedo,  “ese lazo sólido, inflexible y que crece hacia los extremos, separando”, sea en este enredo de “tiempos modernos”, punto de encuentro, de enlace, de “reconocimiento desconocido”…una suerte de  encuentro desde el desencuentro, un desencuentro que une desde el miedo, el miedo que aísla, fragmenta, separa…pero que de algún modo iguala… iguala en términos de indefensión y defensión de sujetos e individualidades devenidas en objetos.

¿No es acaso el miedo el que no distingue entre clases?, ¿No es el miedo el factor común,  entre modos diferentes de destrucción y necesidad de visibilización?.
 
Entonces…¿Qué hacer con el miedo?, ¿cómo resurgir entre migajas y volver a ser “ese todo”?... ¿Cómo hacer para reconstituir el tejido social?, ¿Cómo hacer, cuando el miedo, la ignorancia actúan para quebrajar los matices que nos permiten reconocernos?...


¿Será cuestión…… de que “lo humano reconozca a lo humano, en parte por naturaleza y en parte por fraternidad simbólica”; de volver a confiar, a mirar y reconocer en el otro “un yo” y no un objeto, un “contra yo”;  de recordar lo que el miedo nos hizo y  dejó,  para  volver a intentar…?


¿Será cuestión de ver que hay siempre algo que nos acerca… y “unos pocos”  que nos alejan…?

¿Será que  “en las alas de lo perdido la vida escribe”…?


Quizás sea  cuestión de  des-cubrir  aquellos hilos que aun, en el marco de este tejido social quebrantado y desgarrado, pujan por enlazarse, por unirse, por  reparar aquel entramado…por restituir aquel “todo”…


De decir, hacer y ser, quizás se trate la cosa…de resurgir entre migajas y miedos…

“Dicen (dicen) que somos lo que hacemos
dicen también (dicen) que hacer, hace cualquiera
dicen, (otros dicen) que los chicos hacen sin darse cuenta
dicen (digo) que darnos cuenta y hacer en consecuencia no es cosa de chicos
y que es difícil, pero elegimos el camino que no elige "cualquiera"
con todo eso, el miedo es una señal de que hacemos y que queremos pensar en lo que hacemos”



Y  quizás se trate de que el miedo que nos una, sea sólo ese que viste de responsabilidad, esa que conlleva  el ejercicio de elucidación…ese ejercicio que nos permite “pensar lo que se hace y saber lo que se piensa”…

…ese que nos invita a pensar y pensar(nos) como parte de ese todo



  

(Gracias , León Marcado y espero no haber hecho "mal uso" de sus ideas y sino...las disculpas correspondientes ☺)

sábado, 30 de abril de 2011

Con sabor a libertad…

La libertad como esa sensación de caminar bajo la lluvia, “sin prisa pero sin pausa”, inundada por esas gotitas apenas “benditas”, que no siempre vienen del cielo - aunque uno las busque casi siempre en él-…y sonreír y seguir…… aun cuando la lluvia se convierta en agua y empiece a pesar en el cuerpo, en la ropa, en la piel…y seguir…

Seguir una y otra vez, y es que la lluvia es así… tan mágica como irrompible



La libertad también toma el cuerpo sin cuerpo del viento, sobretodo por las mañanas, con esa forma particularmente extraña que roza entre caricia y bofetada…y más aun, si está acompañado por el verde que caracteriza a esos lugares que pareciera que alejan de la vertiginosa rutina y acercan a la paz que brindan las gloriosas “sombras bajo un árbol”…



Además puede vestirse de satisfacción la libertad, esa que se siente cuando uno puede optar entre diferentes opciones y decidir, ser uno quien decida, aun, cuando esa decisión pese tanto como aquello por lo que nos decimos actores y actuantes…por la responsabilidad que y se implica en la libertad...

Y pasa que la libertad a veces pesa, mucho pesa, y está bien que así sea…y tal vez resulte ser, que en su elección a sabiendas de su implacable peso, radique una de las máximas expresiones de liberación...

Así entonces, la misma libertad se vuelve grito, lágrima, dolor, ahogo, risa, canto y canción, danza, indignación, lucha, motor, discernimiento, vuelo, proyecto, principio, medio, fin…



Y a veces pasa también, que la libertad se ve amarrada a la opresión, a la cobardía, al miedo…pero es tan grande ella, que presiona tanto pero tanto en el alma y en el pecho, que se vuelve inmensa e ineludiblemente elegible… y libre



Y paradójicamente podría decirse, que atarse- sujetarse a la libertad es quizás, en definitiva, lo que libera…ser libres posiblemente no sea más, que sabernos presos de la libertad



Y así, aun así, “Sabrás la gloria de elegir la libertad”.








lunes, 11 de abril de 2011

85 abriles


Sos el artesano que recrea el vivir diario…

Sos el respeto por la norma y la satisfacción del deber cumplido…

Sos la búsqueda del camino que conduce a ser uno mismo…aunque implique redefinir el andar una y otra vez…

Sos quién entiende de cansancios, esencialmente de aquellos que no se resuelven con “descansar y dormir un rato”…



Sos quién, con 85 abriles encima, sigue empezando una y otra vez…



(¿Cómo no hacerlo yo, entonces…?)


“Algún día, mis ojos encenderán luciérnagas”...

Mientras, voy tratando de ser “más vos”…(que bastante a eso se parece...)




¿Crees que me alcanzará una vida para aprehenderlo?

(Y no, no me digas "ya sabés como sigue esto" porque me desarmás el alma...)




“…Supo la gran aventura
supo la estación más triste
supo el dolor que se viste
de redención la cintura,
supo la traición más dura
luego el silencio, el rumor
luego el murmullo, el clamor
y al fin supo del aullido
y del último estallido
mi abuelo supo el amor”.

Silvio Rodríguez

Gracias por tanto amor.

¡Feliz cumple, Abuelo!



lunes, 14 de marzo de 2011

Si se pudiera...

…Entender al tiempo, como la circunstancia en la que se desarrolla la vida y no como el determinante de la misma…

…Concebir a la muerte de “aquellos”, como el paso a la inmortalidad del sentir;

…Transitar el inevitable dolor y evitar perpetuar el sufrimiento, el sufrimiento como estado opcional, como una forma particular de narcisismo…

…Querer desde el pacto permanente, como una elección diaria, como manifestación de aceptación, y no como obsesiva posesión que ata, asfixia, ahoga;

Ser sin confundirlo con tener, un ser marcado por ideales, creencias, objetivos y no como índice de medición de posesiones, teñido por las ambiciones viciadas de materialidad

Volar con el pensamiento y no sólo pensar para no volar, en el vuelo también nos encontramos y reconocemos…y en ello también nacen ideas que revolucionan





Si se pudiera…

…quizás - entre otras cosas-,   el futuro no sea vivenciado como una amenaza sino como el motor del presente, un presente que mira al futuro y no un futuro vivido en presente…






“ Si supiera que el mundo se acaba mañana, yo, hoy todavía, plantaría un árbol.”


Martin Luther King


viernes, 4 de febrero de 2011

Cuando...


...Pasa el tiempo y el tiempo nos pasa, los espejos comienzan a cambiar.

Primero distorsionan imágenes, perspectivas, pareceres…

Luego empiezan a rajarse…y aunque se intente repararlos, las marcas, las rupturas están…y cada vez se profundizan más…y en eso, en el afán de luchar con uno mismo, nos aferramos a espejimos…

Finalmente se rompen.

Y se deshacen los espejos, en tantos pedacitos como se desarma el alma…

Y duele.

Y sangra.

Y las heridas que más lastiman son justamente las que oculta la piel...



Sin embargo, quedan migajas sin caer, quizás aun siendo pocas sean las más resistentes… quizás sean esas  es la que aun nos reflejamos, esas que reflejan más de uno y menos de los otros

Y se crece.

Aunque a veces ello implique derribar viejos pilares aprendidos y sostener nuevos muros; derribar viejos muros propios y encontrar nuevos pilares, pilares que empiecen por uno mismo

 
Y se crece.

Y se aprende...

 
Y se vuelve a sonreír...
...sonreír con la sonrisa que implica saberse responsable de ser quien sé es y de ser capaz de encontrarse y reconocerse en sus espejos, que seguramente reflejan a unos cuantos otros, pero otros distintos a aquellosotros más nosotros...



“..Soy como quisieron ser
pero tratando de ser yo,
ni menos mal
pero en verdad
ni menos bien”

Pablo Milanés


De re-comienzos…

(…Y caminos) -A veces la indignación es un sendero de migas de pan para volver al camino, ¿no? -Sí, quizás sean el camino mismo....