domingo, 20 de junio de 2010

De miradas que dibujan continuidades…

Entre mundos reales y ficticios que se funden y confunden….
Ficciones que se vivencian como reales; realidades que pretenden ser vividas como ficciones...
Despedidas que encuentran, encuentros que despiden…
Y la vida que busca y encuentra, mientras juega a sucederse…
Entre mundos reales y ficticios que se funden y confunden….




-“Ya he visto esa mirada”, le dijo a Alicia, el amigo de su padre…



Y ella sonrió.




-“Tenés su misma mirada…” dijo, “con los ojitos llenos de ayer”, el amigo de su padre…

Y ella, que tanto había esperado ese encuentro, que tantas preguntas tenía…sólo pudo sonreír…




Continuidades, rupturas, continuidades.

Y siempre la misma pregunta…


¿Qué es lo que perdura, que es lo que queda…algo queda?


…Y las respuestas que se manifiestan de todas las maneras posibles, como si la vida se empeñara en dar cuenta de que “nada se pierde, todo se transforma”.



…y se transforma, trasciende lo naturalmente previsto, establecido, sabido…

Miradas que abrazan, que se propagan, que permiten encontrar continuidades inmortales

Miradas que conjugan presente - pasado - futuro…
…Un pasado que se forja en presente, un presente colmado de futuro… Un futuro pretendidamente más dilucidado y deliberado que azaroso.

Miradas que encuentran a extraños conocidos…desconocidos que extrañan por saberse conocidos, unidos, vinculados… enlazados en la búsqueda de las huellas, los dibujos, los trazos que casi mágicamente marcan los lazos que se reconocen desde las rupturas, en continuidades

…Y es ese vínculo el que vuelve inmortal lo mortal, es ese que reconoce las continuidades desde las miradas, ese que se emociona y abraza con la calidez de lo eterno y querido…
Es ese vínculo el que mira


Continuidades, rupturas, continuidades.

Y sonrío una y otra vez, con la certeza de que algo queda

Y es la mirada de tu amigo –que mira como si estuviese viendo con tus ojos- la que ve en mi mirada, la tuya; y es a través de su mirada, que se encuentra con la mía, la que me permite reconocerte en mí…


Y vuelvo a sonreír, con la certeza de que algo queda…

Y los miro, me miro, disfruto del encuentro de las miradas de tu hijo y de tu nieto, y veo en esos ojos sonriendo, la esencia misma de las continuidades…y sonrío una vez más, y nos miro...

Y vuelvo a sonreír con la certeza de que algo queda…nosotros quedamos…y nuestras vidas que juegan a sucederse, mientras nosotros jugamos a vivirlas…



Continuidades, rupturas, continuidades.


Y sí.. “…la muerte prueba, que la vida existe…”


De re-comienzos…

(…Y caminos) -A veces la indignación es un sendero de migas de pan para volver al camino, ¿no? -Sí, quizás sean el camino mismo....