martes, 29 de enero de 2008

De pasares y sentidos...

Hoy escuchaba a Pablo Milanes mientras caminaba bajo la lluvia (locura podria diagnosticarse), y entre tanta preciosa poesía, esta frase en particular me dejó pensando... "La vida que es tan corta al parecer, Cuando se han hecho cosas sin querer", y si, seguramente que es mucho más sencillo existir por el sólo hecho de estar vivos; que vivir en sentido integral, otorgándole pleno sentido a cada momento, siendo cada uno de ellos algo más que tan sólo pasar siguiendo las huellas de otros, siguiendo lo que surgió, lo que llegó, lo que nos impusieron, sin permitirnos la aventura de búsqueda del camino, de nuestro camino y como esencia de él, a nosotros mismos.

Es verdad que más de una vez, en ese intento de búsqueda de sentido, de razones, de explicaciones, nos sentimos en un laberinto sin salida, abatidos, desgastados y seguramente más de una vez el dolor y la decepción de darnos cuenta que el camino que elegimos no era el que esperábamos, nos derriba y nos hunde en amargos sentires tales como fracaso, enojo, soledad.

Sin embargo, volvemos a intentarlo, seguimos aprendiendo, seguimos buscando, seguimos arriesgando y eso hace que vivamos, y aunque el tiempo sea implacable, que no se detenga, ese permanente intento de darle sentido y hallar el camino, esa búsqueda de encuentro con nosotros mismos, es lo que le da sentido al pasar en esta vida, lo que hace que no tenga mayor importancia el tiempo que dure esta vida, sino el cómo vivimos ese tiempo...

Hace que "En este breve ciclo en que pasamos, cada paso se de porque se sienta", seguro que no es fácil, pero vale, hasta la pena.

miércoles, 23 de enero de 2008

Contradicciones diarias...

Al fin y a cabo, somos lo que hacemos para cambiar lo que somos. La identidad no es una pieza de museo, quietecita en la vitrina, sino la siempre asombrosa síntesis de las contradicciones nuestras de cada día.”
Eduardo Galeano

Qué es nuestra vida, sino la permanencia, confluencia, encuentro y desencuentro de las contradicciones diarias con las que vivimos y de las que somos parte...

Supuestamente no es que estamos en la "era de la comunicación"... y sin embargo cada vez estamos menos comunicados, hasta olvidamos que el 70% del lenguaje es no verbal y nos perdemos de vista la importancia de mirar las miradas, acceso privilegiado al alma;

Vivimos escuchando de la grandiosa y poderosa globalización, lo maravilloso de acceder a la información... y sin embargo, lo que menos concocemos son los hechos reales, sino aquellos simulacros que nos quieren trasmitir;

El PROgreso ha llegado al gobierno por elección ciudadana, haciendo alusión a lo nuevo, a lo innovador, y sin embargo, como era de esperar utilizan los perversos mètodos ya conocidos de coerción, represión, destrucción;

Escuchamos a menudo decir que la juventud está pérdida, justamente en el marco de una sociedad adolescente que pretende permanecer siempre en esa etapa, desdibujando así el lugar que a la juventud le corresponde;

Bregamos a diario por la libertad, y muchas veces, cuando podemos vivirla intensamente, nos imponemos o imponemos nuestras propias ataduras;

Permanentemnete escuchamos el nada puede hacerse, el ya todo está pérdido, pero aún hay locos que siguen creyendo en que las palabras, el debate y la construcción conjunta son armas privilegiadas para resistir y dar nuevas batallas;

Sabemos de la fragmentación imperante, sin embargo seguimos buscando el encuentro, la unión, el intercambio, el enlace;

En un contexto, donde la deshumanización y el individualimos son moneda corriente, seguimos buscando el reflejo en el otro, los puntos de coincidencia, la reciporicidad, la humanidad, que nos permita sentirnos menos solos en esta vida que tan a diario nos mata y tantas veces en soledad...


jueves, 17 de enero de 2008

¿Desamorados?


Después de escuchar algunas historias de vida, de tener largas charlas con gente amiga y ver tanto intento de deshumanización cotidiano, pensaba en que es lo que nos hace diferente al resto de las especies, cuál es la esencia, entre otras, de esa distinción, y me he hecho algunas preguntitas, y entre ellas, me pregunté... ¿será el amor?

¿Porque qué es lo que nos da vida?, ¿no es quizás el conjunto de manifestaciones del amor en sus diferentes aspectos? ¿no es acaso el sentimiento más hermoso pero el que más nos hace sufrir, el que más nos recuerda cuan vulnerables podemos ser? ¿no es el amor el que nos redime tras las batallas perdidas? ¿no es lo que nos da plena existencia, el que nos une, el que nos fortalece como también el que nos debilita? ¿no es el que nos hace sentir que a pesar de todo, vale la pena seguir intentando?

Y entonces, si es el amor el que nos humaniza, porque permanentemente nos encontramos o generamos situaciones que intentan invisibilizar o minimizar todo rasgo que denote algun grado de afectividad, porqué nos cuesta tanto integrarnos, vincularnos, romper con esta individualidad, con esta fragmentación imperante, con este aislamiento que pretenden imponernos... Será que nos falta más amor a la humanidad, a la vida, al mundo, a la libertad, a la pasión de arriersgarnos a cambair las cosas y ser protagonistas, actores y no actuados, será que nos falta locura...será que nos falta más amor para lograr la revolución?...

domingo, 13 de enero de 2008

Huellas...

"Enseñarás a volar, pero no volarán tu vuelo.
Enseñarás a soñar, pero no soñarán tu sueño.
Enseñarás a vivir, pero no vivirán tu vida.
Sin embargo... en cada vuelo, en cada vida, en cada sueño,
perdurará siempre la huella del camino enseñado".

Leyendo esta frase que me mandaron y este post de Lolix, me fue inevitable pensar en aquellos momentos tan lindos de la infancia, que uno comparte con sus papás, sus abuelos, hermanos, tíos, primos o quién sea, que quedan en el alma, marcan la vida y uno quisiera el día que sea padre trasmitirselos a sus hijos. (o sobrinitos o vecinitos en su defecto)

Claro que hay de los buenos momentos, como también de aquellos que mejor olvidar... uno típico de éstos últimos es la vestimenta de la que fuimos víctimas (¡¡¿cómo me van a poner un jogings con zapatos?!! noooo!!), o los regalos que nunca nos hicieron (la casita de Barbie por ejemplo) o las salidas que nos prometieron y nunca cumplieron. (sigo esperando conocer la ciudad de los niños)

Pero por suerte, de los otros hay y muchos, uno de ellos es creer en la magia de las hadas, de los cuentos, a tal punto que me hicieron mi disfraz de hada y fuimos a un concurso de disfraces que se hacia hace muchos años atrás en el barrio; o ir todos los sábados a la noche, hasta la catedral (que quedaba un poquito alejado de donde vivíamos) a ver las novias, me encantaba ir a ver las novias, sus vestidos, y cada vez que entraba una, me re emocionaba;
o salir a ver las estrellas con mi mamá, buscando en ellas conexión con las personas que no estaban más con nosotras, enseñándome que el alma siempre estaban presentes; y hasta ir a ver bailar clásico, porque en esa época me gustaba eso, es más, hasta fui a una academia para aprender a bailar, pero bue...duré poco como era de esperar, me aburría tanta pasividad y además me esguincé el pie...

Y así muchos más, pero uno de esos momentos en lo que estaba tan orgullosa de ser hija de mi mamá fue en el jardin o en los primeros grados de la primaria, en la época en la que "lo más" era Flavia Palmiero y la ola verde, y uno de los personajes era el Sr Televisor, y mi mamá me había hecho uno hermoso para llevar a la escuela, que felicidad me daba decir que lo había hecho mi mamá...

Es verdad que muchas veces uno se altera con sus padres y que a veces la sobreprotección ahoga, pero ojalá el dia que yo sea madre (pobre niño/a) pueda aompañarlo a crecer con tanto amor, lleno de esperanzas, de sueños, de tanta vida a pesar de las ausencias...

Les dejo la canción que me cantaba mi madre (como verán tenemos gustos musicales diferentes):

martes, 8 de enero de 2008

El tiempo es un efecto fugaz...


Como todo en este camino de la vida, también en el proceso de formación, nos encontramos con gente con quienes luego elegimos seguir compartiendo el andar (y otras a quiénes preferimos alejar lo más posible). Y el viaje a Rosario, fue uno de los resultados de este proceso, nos fuimos las 4 a Rosario,ya todas recibidas, a vivir una suerte de viaje de egresadas (cómo verán ya van descubriendo que tengo algunos "problemitas") y allá fuimos, hasta con remeras pintadas para la ocasión. (como pueden ver en la foto, no nos dio el tiempo para la bandera)

Llegamos a Rosario, (nunca sabremos porqué elegimos ese lugar), con la intención de festejar que todas logramos uno de nuestros proyectos más fuertes, para este momento de nuestras vidas, como es el terminar una carrera, y lo mejor, que nos encontraba juntas, en las buenas y en las no tanto, como en los momentos de debilidad, de dificultades, de dolor, de decepción.

Y mientras hablábamos, acompañadas por la infaltable mateada vespertina y se escuchaba de fondo esta música, no pude evitar emocionarme con el paso del tiempo, mientras las escuchaba hablar de sus proyectos, de sus trabajos, me parecía increible, que el tiempo haya pasado y pase tan rápido, que la vida pase tan rápido, que se puedan concretar proyectos, sueños, y que en ese trayecto, se puede encontrar gente hermosa, que causalmente aparece en nuestras vidas.

Inexorablemente, me puse a pensar, en cómo uno vive la vida, en la importancia de disfrutar y aprovechar cada minuto, cada instante, cada momento, en cuidar y querer a la gente que uno tiene cerca, que siempre está, en lo mágico de vivir plenamente, libremente, intensamente, en no guardarse "nada para después" porque uno nunca sabe cuando es ese después, en vivir con convicciones, con locuras, con ideales, con sueños, con certezas, con incertidumbres que sigan alimentando la duda, la búsqueda, los proyectos, que sigan desafiándonos, que sigamos resistiendo, que simplemente seamos nosotros...

Sin dudas el tiempo es un efecto fugaz como dice la canción, lo importante es que no lo dejemos ir, sin haber hecho lo suficiente, al menos todo lo posible para que ese sea el momento de nuestras vidas y no, un instante más de ella.

Por úlimo, les regalo una canción que resonó en mi en estos días, y que quizás sea eso, tratar de vivir...


¡¡Que linda que es Rosario!!

miércoles, 2 de enero de 2008

Viejos lugares...nuevos aires

Con la llegada de un nuevo año, ingenua o intencionalmente uno intenta creer que se renueva, al menos, algo de la vida; sin embargo y muy a pesar de nosotros, sabemos que eso sólo es posible, en la medida que nosotros nos lo permitamos.

En ese intento, uno trata de convencerse que algo diferente hay y busca desesperadamente, procurando descubrir eso dististo que nos renueve las esperanzas, las energias, las creencias, las fuerzas.

Y en esa búsqueda, pretendiendo encontrar algo nuevo, quizás erróneamente centrando la mirada en el "afuera", sorpresivamente, en los espacios menos esperados para mí, en los mismos lugares de siempre, me he sorprendido respirando nuevos aires.

Por un lado, en lo afectivo- familiar, volviendo a la casa de mis abuelos, que desde que falleció mi abuela (hace 4 años ya), muy pocas veces pude ir (es que cada pérdida, al menos a mi, me renueva los duelos y dolores de pérdidas anteriores), y por fin, pude volver a reencontrarme con lo que significa ese lugar para mi, mis raices, pude recorrer la casa recordando- reviviendo cada momento, desde sus cosas, sus olores, sus plantas, desde la memoria del corazón, logrando fortalecerme el alma como hacia tiempo no lo sentía.

Y el escuchar a mi abuelo, una vez más me hizo notar el origen de algunos de los valores que intentan guiar mi vida, como la honestidad, la confianza, el respeto hacia el otro, el valor de la vida y de vivirla plenamente...sin dudas respiré aire del más puro.

Por otro lado, en uno de los espacios, donde mi balance encontró simultáneamente la mayor fortaleza y el mayor desgaste, fue en uno de mis trabajos, en una institución estatal, donde la verticalidad estructural, implica pelear permanente por facilitar el acceso de las personas, a lo que tan efusivamente proclaman "la reinserción social" y tanto hacen para evitarla, entre otras tantas cosas.

Es una batalla ardua y diaria, a la cuál estaba por darme por vencida, más aún, tras la decepción que me generó una compañera; sin embargo, la misma gente con la que se trabaja una vez más me permite ver cual es el eje de la pelea, y es ahi, en conjunto con ellos, donde está la fuerza para resisitir, para seguir, y el escuchar hoy a una persona diciendo "pude ver que hay otra vida, que se puede vivir diferente" acompañado de un proyecto de vida que no tenía, me permitió reafirmar que es posible, que aún queda mucho por resisitir y por qué y por quiénes hacerlo y que los aires nuevos, también están ahí...en los lugares de siempre, porque que son los lugares sino lo que la gente que los compone...

En fin, pude volver a decir y sentir con enorme convicción que maravilloso e imprescindible es para vivir, creer en la locura, en los delirios, en el camino, en lo puro...

De re-comienzos…

(…Y caminos) -A veces la indignación es un sendero de migas de pan para volver al camino, ¿no? -Sí, quizás sean el camino mismo....